mis impresiones y vivencias durante mi estancia de dos años en la India: las artes escénicas, mi proceso de entrenamiento en kathakali, el paisaje de Kerala, los maravillosos elefantes, la vida en la India...
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Viernes, 23 de junio de 2006
I
Hoy, viernes 23 de junio de 2006, por primera vez en mi vida, he recibido por correo un paquete del otro lado del mundo...
...no a través del moderno, rapidísimo, garantizado y carísimo negocio de mensajería privada trasnacional, sino gracias al premoderno servicio de correo público.

¡Un paquete que me envió mi mamá por correo! ¡Un libro por correo ordinario, y no se perdió, y ha llegado hasta mis manos!
II
Dentro del paquete, una carta de mi madre. Escrita en papel del consultorio y con su inconfundible letra de doctor, a la que no le entiendo nada...

Es maravilloso pasar largos minutos descifrando su palabras, ver la tinta con la que escribió, contemplar el castellano salido de su mano.
¡Gracias, mamá, por escribirme una carta!
III
¿Ya se nos olvidó a los seres humanos
ese tiempo en que escribíamos largas cartas,
ese tiempo en que nos sentábamos en el escritorio
y tomábamos la pluma y el papel
y asentábamos a mano letra por letra nuestros pensamientos?
En tiempos del correo electrónico
hemos olvidado el valor de escribir a mano.
Hemos sustituido la acción de "esciribir" por la acción de "teclear".
Estamos dejando de lado uno de los pilares fundadores de nuestra Humanidad: el Arte de escribir a mano.
IV
Tu sobrina está preciosa y muy inteligente y alegre. Me dijo hace dos noches: Blanquita, ¿esto es una selva? al pasar por el jardín interior de la casa, y dice con miedo ¿y hay animales ahí? le digo no, porque estamos dentro de la casa, pero sí es una selva ¿quieres entrar? dice no, porque las hojas me dan miedo. Ya he pensado que cuando venga, la próxima vez voy a poner unos juguetes ahí: algunos peluches en los arbustos como el mono, el tucán, tu oso polar, etc. y se va a animar a entrar pero yo creo que conmigo.
Narración de mi mamá, en su carta.
V
El libro que me mamá me ha enviado es La Biblia. Yo se la pedí, expresamente, en castellano, porque quiero leerla, en español, aquí, en la India.
Saco la Biblia del sobre: la Biblia que atravesó el planeta entero para llegar a la India; la Sagrada Biblia , versión del Padre Agustín Magaña Méndez, del Seminario de Zamora, Michoacán.
Me siento en la oficina de correos, cierro los ojos y le pido a Dios que me dé el mensaje que tengo que escuchar.
Abro la Biblia al azar y leo:
Viaje de Nehemías a Jerusalén.
El rey me dijo entonces: "¿Qué gracia me pides?" En ese punto elevé una súplica al Dios de los cielos y le dije al rey: "Si fuera cosa del agrado del rey, y si tu siervo ha encontrado buena voluntad en ti, mándame a Judá y yo la reconstruiré". "¿Cuánto duraría tu viaje y cuándo volverías?" El rey tuvo a bien enviarme después de indicarle yo el plazo. Le dije además al rey: "Si es del agrado del rey, que se me provea de pasaportes para las autoridades de la tierra transeufrática, para que me den paso libre hasta llegar a Judá, y también un despacho para Asaf, guardabosque del rey, para que me provea de madera para enmaderar las puertas de la ciudadela del Templo, del muro de la ciudad y de la casa donde tengo que residir. El rey me otorgó lo que pedía, porque me ayudaba la bondadosa mano de Dios.
Daniel 2, 4-9.
VI
Invito a todos a que escriban, a que escriban a mano,
a que plasmen sus letras con su puño.
Los invito a que nos escribamos
a que enviemos cartas
a otros países
a nuestros amigos
o no amigos
a personas desconocidas
a nosotros mismos.
VII
Escribe una carta para tí mismo.
Llévala al correo, pega la estampilla y échala en el buzón.
En unos cuantos días
recibirás una maravillosa sorpresa en tu domicilio:
¡una carta para tí, escrita por tí mismo!
Por: Lucia | Encounters in global village | Comentarios (0) | Referencias (0)