mis impresiones y vivencias durante mi estancia de dos años en la India: las artes escénicas, mi proceso de entrenamiento en kathakali, el paisaje de Kerala, los maravillosos elefantes, la vida en la India...
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Sábado, 17 de diciembre de 2005
Los sonidos metafísicos
Quienes todavía no somos expertos espectadores del kathakali, tenemos aún el defecto de caer de pronto en una especie de letargo contemplativo durante la función:
No me doy cuenta cuando los ojos comienzan a cerrarse...
Los abro y veo a un personaje femenino en escena...
Los ojos pesan y se vuelven a cerrar...
Los vuelvo a abrir y la mujer sigue ahí, ejecutando mudras, contoneos del cuerpo, sonrisas que denotan su femineidad...
En esta somnolencia se hace presente el eco de los tambores que acompañan la escena. La resonancia se hace cada vez más fuerte...
De pronto escucho ecos de voces... Abro los ojos para corroborar que otras “voces” se hayan aunado a las percusiones en escena... Nada: en el escenario continúan la mujer y los mismos dos tambores.
“...y ¿esas voces?”
Vuelvo a cerrar los ojos: las voces regresan de inmediato: son el eco de los tambores: son voces de niños que surgen como de la Nada tras cada golpe de tambor.
“Son los armónicos de los tambores” -pienso.
Decido ya no abrir los ojos y atender meramente al sonido, desde este mismo letargo:
Sí... la resonancia de los tambores es tremenda...
las voces tras cada golpe se hacen más claras...
Casi se escucha un mundo de niños a lo lejos...
Ahora, voces de mujeres...
Los tambores aceleran. El toque es frenético. No abro los ojos... no sé qué pase en escena, pero aquí, en la oscuridad de mi mente, más instrumentos se han aunado a las voces que corean a los tambores: ya suenan trompetas, clarinetes, otros instrumentos de viento...
De pronto, el sonido de una orquesta entera afinando los instrumentos se distingue detrás de los enérgicos toques de tambor, como si todo un mundo de voces e instrumentos fuera evocado por las meras percusiones: aquí están todos los acordes, todos los gritos, todas las voces.
En el escenario, sólo las percusiones...
Más allá
más lejos
más adentro
permeando la escena del kathakali
todos los sonidos del Mundo.
Por: Lucia | kathakali | Comentarios (0) | Referencias (0)